Tomó en consideración no tan sólo la estética y el ensamblaje, sino que aplicó el conocimiento de numerología y rituales que en ese lugar aprendió. Cuando regresó a la isla del encanto sorprendió a sus allegados con el regalo que ella misma había confeccionado.
Todo aquel que recibió el presente experimentó los cambios favorables en su vida. Para empezar, su madre se sacó la lotería, su prima logró entrar a la universidad que tanto deseaba y hasta ella misma aprobó su examen y encontró un nuevo empleo. Estas vivencias y otras series de eventos que fueron ocurriendo, concientizaron a Lourdes de las propiedades que tenía su llavero. Descubrió que más que un simple detalle, era un amuleto de buena suerte.
Ella, en su afán de compartir lo que bien consiguió, comenzó a hacerlo llegar a más personas, que le estamos agradecidos por la suerte que hoy gozamos. Tú decides si quieres experimentar esa dicha que tanto anhelas adquiriendo tu llavero Drakomodo personalizado. |